Hago profundas heridas
en las arterias coaguladas
para que el corazòn no se pare
y su combustible no deje de fluir.
Disfruto analizando como te relajas
viendo despreciar la suerte,
con una mano de papel
y un làpiz de madera.
Buscas el sentido de la vida
imprimiendo mundos
de tu cabeza
al suelo.
Eso no puede ser bueno.
Soy el resto de lo que sobrò,
en aquella cena.
Donde gigantes procuradores del amor
nos distanciaban de tus llanuras.
En aquel valle me humedecìa los labios.
En aquella postal me desnudaba.
Soy el perro que se acurrucaba
al lado de tu estòmago,
para tranquilizar mi pulso,
para descansar de verdad.
No me alegro de ver llegar la muerte,
pues siempre pienso que viene a por mì
y no por lo que mas quiero.
No pienso que seas peor que yò,
pero tampoco pienso que seas mejor.
De la misma cosa esta hecha la gloria.
Tanto los vencedores
como de los vencidos.
Es la misma sustancia.
Despierto al cielo cada dia con un grito
y el me responde con una tempestad.
Si me hace temblar.....
Violo a la muerte con un cuchillo
para que me odie de verdad.
El suelo quiere tumbar mi cuerpo
pero es muy difìcil
pues tengo un pèndulo
en el centro.
Por otro lado te aviso.
Nunca me impresionaràn las explosiones,
ya son demasiadas.
Mientras tanto me desahogo
haciendo esferas en el aire.
Dibujando
con una luz
en la oscuridad.
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