viernes, 11 de febrero de 2011

EL HOMBRE QUE SALIO DEL MAR



La histotia de su vida se torciò al final.
No encontro lo que buscaba.
Habia fracasado.

Sin tener edad para volver a empezar,
con sus problemas se quedò dormido.

Nadie le molestaba,
ningun alma le estaba atormentando ahora.

Perdido en sus pensamientos
consiguiò abrir con una mirada.

Viò un sol que le miraba
con ojos de hielo.
En un capricho de lo eterno
en un desliz del cosmos.

Sus ojos hervian de ardor.
Pero su mirada estaba fija.
Estaba apunto de salir
de aquel cuerpo corrompido.

No tenia miedo a su fuego,
y se acordó de tí,
pero tu no querias,
no estabas allí
para verlo.

Tal fuerza sacò el viejo de su interior
que se levantò de un salto.
Descaradamente se puso frente a èl
y no hubo respuesta alguna.

Sin pensarlo se lanzò al mar.

Sintiò como cada centìmetro de su cuerpo
estaba cubierto del lìquido madre.
Al salir el Sol le gritò
Quedatè a vivir.
Pero no estas perdonado.