No pude desenchufar
el fuego de ese cuarto.
Su luz congeló mi hambre
cuando respiraba el humo.
Vete me gritaban
mientras yo,
comido en llamas
me desnudé tranquilamente.
La pereza se ve sometida
a la soledad del alma.
Seguiré un camino abstracto
para encontrar la muerte al final.
Vámonos a gritar al infierno.
Estamos solos,
seremos olvidados
como soldados
de la Triple Entente.
Seguiremos solos
acompañados por soledad
y nuestra voz en la cabeza
nos dirá donde debemos ir,
y una vez allí,
nos fundiremos
con la tierra
y comprenderemos
que estamos los dos,
amor,
muertos de frío.
.