El amor está en esta calle,
perdido,
abatido a tiros,
sangrando por las venas
que forman su armadura.
El amor ha perdido la guerra,
comienza la leyenda del perdedor,
aquí,
ahora,
nos quieren anochecer
y tú no dices nada.
El amor se ha quedado mudo,
y no escucha a nadie,
no lo hace porque no quiere
y no habla porque no puede.
El amor quiere brotar,
pero es fruto de tierra en sequía.
Si llueve no sale,
si sale es porque no llueve
y si no depresiona el cielo
moriremos
y si no hay tormenta,
no nacerá el mal
no nacerá el mal
que atormenta al suelo
para que crezcas tú,
amor,
grande y pequeño,
bondadoso y sin piedad.
Dónde estás ahora.
Ayuda al hombre
porque está mojado
y no sabe de qué.
Húmedo,
Húmedo,
teñido de rojo,
no reconoce el olor a metal,
de su sangre.
Dile adiós al amor,
para que sea estirpe
para que entre,
que retorne
de nuevo al Sol.
.
