Nos desnudamos camino al cielo
y nos miramos.
Olvidamos mientras observamos,
crecemos mientras decrecemos.
Somos fantasmas en un mundo de vivos
y necesitamos pasar al otro lado.
Recordamos como nos hicieron sufrir
para devolverles la jugada,
ahora que no nos ven.
No estamos malditos
està todo perdonado.
Simplemente somos gente liberada
de cuerpos corrompidos
y familias acogedoras.
Esperamos que el viento
con su incansable sentido
nos lleve lejos de los amantes.
Pues nos gusta observarlos
y pensar que estamos en ellos.
Porque...
Recordar el amor
es como rozar el paraiso
durante unos segundos.
Es la virtud mas fuerte,
inesperada en cada paso,
incorregible en su acecho,
sentimientos perturbadores
que nos transforman en entes
con capacidad,
con espacio,
con estrellas intracorporales,
que suben al techo,
te tocan la garganta
con un ardor abrasante,
- demostrando su capacidad de amar.
.