miércoles, 5 de septiembre de 2012

ENCONTRÓ LA LUZ Y PENSÓ QUE ERA DIOS



Bajaste dentro de la única gota de miel
 que cayó del cielo.
 Era una tarde calurosa
 de invierno
y los colores
 se mezclaban.

Miré tus ojos
 y cerré los míos,
 giré
y me puse frente al atardecer,
abrí mi vista
 y tu mirada
se expandió en el espacio.


 Lancé tu mirada a través de mi vista
y el universo abrió sus brazos para
cogerla.
 Fue lo más eterno que te pude poseer,
 fue la vez quizás,
 en el que las yemas de tus dedos
 se acercaron.

Parecíamos pingüinos
 mirando una aurora,
flipando
 con la belleza.

 A través de las gotas de miel que no caían,
 no podría diferenciar tu figura entre la tierra
 y las plantas,
 me darás flores
 para comer sus pétalos,
me darás espinas
 para que recuerde que estoy vivo.
 Entonces al masticar tus pétalos
 gritarás un arco iris negro
 que me bañará en una viscosa sustancia.
 Entonces comprenderé
de que estamos compuestos
 y que con tigo,
 mi amor,
tendremos que quemarlo todo.

No puede quedar nada vivo
 más que nosotros
 dominarlo todo,
 dominarnos
 mutuamente,
 un dia lo haces
y otra noche yo,
 así nadie hablará de nuestra fuerza ,
ni la utilizará en contra nuestra.










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