A veces no te queda otra
es tan grande la impotencia que sientes,
que plasmarlo en un árbol
es lo único,
es la manera de luchar contra eso.
Qué triste es ser valiente
para decir siempre que no estás,
qué doloroso es ver marchar tu alma
con ella,
su recuerdo
en los brazos de todos.
Lo sabemos,
muchas veces no entiendes
no puedes dejarnos eso,
tu vida no es tuya,
es de nosotros.
Te recuerdo que tu no pediste estar aquí
y que a veces has sido feliz,
te recuerdo que la felicidad es fugaz
porque si no lo fuera
sería otra cosa.
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